top of page

La psicología y la nutrición

  • Foto del escritor: Psic. Karen Martínez Contreras
    Psic. Karen Martínez Contreras
  • 4 mar
  • 2 Min. de lectura

•¿Te has preguntado alguna vez cómo influyen tus emociones a la hora de comer?

•Después de un complicado día de trabajo, ¿comes de manera compulsiva?

•¿Abres la nevera cada vez que sientes que te aburres?

•¿Tienes un conflicto y comes rápido, sin conciencia y con ansiedad?

•¿Cuántas veces al sentir preocupación o miedo comes para sentir alivio?


Hablamos de hambre emocional, para referirnos a una conducta desadaptativa, cuyo motor son las emociones. La comida, pasa a ser un refuerzo de corto plazo con el fin de dejar de sentir estrés, ansiedad, miedo, aburrimiento…

Después de dicha conducta, aparecen sensaciones negativas (culpa, malestar, falta de autoestima…) de forma que volvemos a recurrir a la comida para sentirnos mejor. Creamos así, un círculo vicioso. 


Revisar de forma consciente mis emociones me lleva a NUTRIR mi cuerpo de forma consciente y asociarlo con emociones positivas que me conectan con mis vínculos más fuertes y cercanos, así como conmigo mismo y cómo me relaciono internamente y con los demás.


Cuando me alimento desde la conciencia, comer puede producir muchas emociones positivas.


En lo colectivo, es un proceso creativo donde la energía se otorga para procurar alimento para los que más queremos; significa nutrir física y emocionalmente, dar amor, compartir momentos juntos en armonía; imagina pasar momentos de sobremesa platicando nuestras cosas cotidianas, nuestros recuerdos. También puede significar conocernos y conocer los gustos de las personas con quien compartimos, cooperar y hacer algo juntos que nos enriquezca, "saborear" nuestros lazos familiares o de amistad.


En lo individual, se relaciona con la autoconciencia y la autoestima, el placer y el deleite para darle a nuestro cuerpo lo bueno y lo suficiente para estar sanos, fuertes y disfrutar.


A nivel neurológico mantenemos las funciones de nuestro sistema nervioso central, la conectividad neuronal y el neurodesarrollo adecuado. En fin...


Una alimentación equilibrada ayuda a tus hijos:

1.Les enseñas desde pequeños a comer para nutrirse, no para compensar emociones.

2.Da la energía adecuada para sus actividades intelectuales y físicas del día.

3.Mantener mejor concentración y atención.

4.Evita subidas y bajadas de energía.

5.Consumir suficiente agua pura ayuda a su cuerpo a estar hidratado al igual que su cerebro que puede realizar de forma eficiente las conexiones sinápticas.

6.Sentirse mejor anímicamente.


Si es de su interés ahondar más en este tema, dejo la siguiente bibliografía recomendada:


PSICOLOGÍA DE LA ALIMENTACIÓN

ARROYO FERNÁNDEZ ANDREA / LLADÓ JORDAN GINA

Editorial: FORMACIÓN ALCALÁ

Año de edición: 2021


LA ALIMENTACION ASPECTOS PSICOSOCIALES

Autor: Pilar Lavielle Sotomayor

Editorial: Siglo XXI


Psic. Karen Martínez Contreras

Departamento de Piscología

CSM Campus Cuernavaca

 
 
 

Comentarios


Únete a nuestra lista de correos

¡Gracias por tu mensaje!

  • Icono social de Spotify
  • Facebook icono social
  • Instagram

© 2021 por Blog de Bienestar psicoemocional. Creado con Wix.com

Colegio Suizo de México A.C. Campus Cuernavaca.

Calle Amates s /n | Col. Lomas de Ahuatlán

62130 Cuernavaca, Morelos


                                                

Tel.+52 777 323 52 52 | Fax +52 777 323 52 53

karen.martinez@csm.edu.mx

cv.info@csm.edu.mx | www.csm.edu.mx  

bottom of page