La ciudad de la eterna primavera nos ofrece, durante todo el año, una naturaleza en continuo despertar. Hay mucho que observar, conocer y reconocer. Un paseo didáctico en la naturaleza son nuestros “días del bosque”. Este ciclo escolar fuimos una vez al mes y los hemos disfrutado mucho. El ambiente de la zona verde que se encuentra al final del fraccionamiento “La Cañada” tiene una vegetación variada y caminos venturosos a lado de un riachuelo, mucho que observar, en una zona tranquila y segura.
En Suiza, las salidas al bosque son una tradición desde la primera infancia. Entrando en un ambiente donde la naturaleza nos rodea, todos nuestros sentidos se activan, y de forma muy especial en las niñas y en los niños. Por medio de los sentidos se aprende y se conoce; lo que se conoce se puede cuidar y este es el mensaje más importante que queremos dar.
Caminar, observar, detenerse y recolectar pequeños tesoros, sencillos, pero de gran valor. Aquellos pequeños objetos enseñan mucho de lo que se necesita saber. Los pequeños alumnos platican entre ellos, comentan, se llaman para enseñarse lo que encontraron. Hay quién solo tiene un bastón en la mano y dibuja señas en el camino, quién recoge piedritas, hojas, palitos… y todo acompañado por vocecitas alegres y por ahí un: “Ya me cansé y tengo hambre”.
Algunos valores se pueden enseñar dentro del salón de clases, otros no. El respeto y el cuidado de la naturaleza se puede enseñar mejor e interiorizar fácilmente si se hace en el lugar. No se necesita mucho para entretener y hacer feliz: un poco de tiempo, caminar en un ambiente al aire libre, rico de temas de aprendizaje y de cosas que no se tienen que comprar, ya que no tienen precio.
Profesora Sabrina Balestra.
Directora Académica de preescolar y titular de Kínder 1. CSM Cuernavaca
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